El aspirante presidencial por el partido Morena canceló de su agenda la visita que tenía prevista realizar en los próximos días a Yucatán, ya que cuestiona el hecho que el candidato a gobernador Joaquín Díaz Mena esté operando para el PRI en el estado.

Las alarmas a lo interno de Morena se comenzaron a prender desde el primer debate de los candidatos a la Gubernatura, cuando Díaz Mena marcó un precedente de estar operando a favor del Revolucionario Institucional, al presentar una serie de denuncias contra el aspirante panista, las cuales fueron recabadas por priistas de Yucatán y entregadas a Joaquín Díaz para que fungiera como vocero de las mismas.

Ha trascendido nuevamente la denuncia que se hiciera en el momento en que el candidato de Morena se separó del PAN, donde se acusaba de haber recibido 30 millones de pesos de operadores priistas para quebrantar la unidad de Acción Nacional en el estado. Cabe destacar, que a esto se suma las denuncias que hicieron candidatos del partido Morena al interior del estado quienes acusaron a Joaquín Diaz por no bajarles el recurso al interior del estado que había sido destinado para sus campañas locales, también la militancia expresa que con Rogerio Castro estarían mejor ubicados en las encuestas por encarnar los valores del partido.

Para el aspirante presidencial, López Obrador, luego de hacer seguimiento a las encuestas del último mes donde no despegó la candidatura de Díaz Mena y se ha quedado en un lejano tercer lugar sin crecimiento no superando en ninguno de los casos los 15 puntos de intención de votos.

Asimismo, al ver disminuida su campaña a denuncias estériles manipuladas por el PRI en su desesperación por saber perdida la Gubernatura de Yucatán, se le recrimina el hecho de convertirse en vocero de la ASEY, institución hoy señalada de estar operando políticamente, por lo cual el líder nacional de Morena plantea centrarse sólo en los estados donde Morena tiene posibilidades de triunfo, dejando solo a Diaz Mena en su candidatura estancada.