Esta semana en “Tras la pista”, nuestro compañero Carlos Jiménez nos comparte la investigación en de meses que terminó en un efectivo operativo donde fue detenida una banda que imitaba a la banda de “El Mazo”,  que ha robado joyerías de prestigio en distintas partes del país. Pero ellos lo que hacen es robar teléfonos celulares en tiendas departamentales.

Comandada por Jahir Alejandro, quien parecía un adolescente más, pero con solo 16 años de edad las autoridades ya lo consideraban la cabeza de “Los Macitos”, por lo que los agentes de inteligencia de la Secretaría de Seguridad Pública de la CDMX comenzaron a seguirles la pista desde noviembre pasado al tener la certeza de su operación en distintas delegaciones.

“Entran a tiendas departamentales con mazos dañando la tienda y sacando teléfonos celulares, tablets y cualquier otro tipo de objetos… entran de manera muy rápida, lo hacen en segundos y así como entran inmediatamente emprenden la huida”, relata la agente de Inteligencia de la SSP, Xóchitl Monter.

Los agentes sabían que Jahir Alejandro era el líder, porque ya lo habían detenido alguna vez, pero por su edad, quedó en libertad en sólo unos días.

Este menor de edad conocía el mecanismo… él había sido reclutado, por llamarlo así, por una banda con anterioridad, al conocer el modus operandi lo que hizo él fue reunir un grupo de personas y desde ahí liderarlas para volver a robar”, explica José Gil, Subsecretario de Inteligencia SSP.

Finalmente, ejecutaron algo que no se había registrado anteriormente; un doble robo al mismo tiempo.

En el primero de los atracos, los integrantes de la banda entraron y se encaminaron directamente a la zona de los teléfonos celulares, golpearon una y otra vez las vitrinas hasta destruirlas para llevarse en segundos todos los aparatos que pudieron.

Mientras se cometía este asalto, a unos metros de ahí, sus cómplices ejecutaban otro.

En este caso, los ladrones no se conformaron con llevarse los equipos que se exhibían en el local, sino que se dirigieron contra las personas que, al irrumpir en el local, corrió a protegerse o se tiró al piso. Los amenazaron y despojaron de sus equipos.

Pero aquel día los agentes sabían ya la forma en que operaban estos hampones y gracias a ello lograron ubicarlos en sólo unos minutos, sabiendo de antemano por dónde escaparían y en qué lugar re reunirían para repartir el botín.

Fue en ese punto donde fueron sorprendidos y aprehendidos un total de 13 sujetos a los que les aseguraron 360 teléfonos celulares, cuatro mazos, dos pistolas de juguete, una pistola real, dos automóviles y una motocicleta.

Cada uno de estos hombres ya se encuentra en prisión, incluyendo a los menores de edad.

Vía Paco Zea