Pues bien, resulta que en la década de 1970 la NASA realizó el envío a Marte de un par de sondas espaciales conocidas como Viking 1 y 2. Durante la misión se logró obtener un importante conocimiento sobre el planeta, sin embargo también se presentaron ciertos resultados que sorprendieron a la agencia espacial.

Uno de las investigaciones destapó la primera posibilidad de que se habían detectado señales de vida en Marte. No obstante, las pruebas no fueron concluyentes, o al menos eso fue lo que sostuvo la NASA por años. Uno de los científicos principales fue precisamente Gilbert Levin, quien ahora afirma en un artículo publicado en Scientific American que se encuentra convencido que en aquel entonces hallamos por primera vez una prueba infalible de la existencia de extraterrestres.

La investigación, llamada Labeled Release (LR), desarrollaba un procedimiento relativamente sencillo. Consistía en una muestra de suelo marciano a la cual se le aplicó una gota de nutrientes diluidos marcados con un isótopo de carbono radiactivo. En el caso de presentarse una emisión de carbono por parte de las formas de vida en marte, la etiqueta radiactiva se liberaría y el procedimiento la detectaría.

Modelo de la sonda de aterrizaje Viking (Wikimedia Commons).

¿Qué sucedió? Según cuenta la historia, ambas sondas llevaron a cabo la misma investigación. Una de ellas recogió una muestra expuesta a los rayos solares, y la otra tomó la muestra de debajo de una roca. Las dos investigaciones reportaron detecciones. Una semana después se hizo nuevamente el procedimiento con las mismas muestras, pero esta vez no hubo ninguna detección.

Reconsiderando el descubrimiento

Levin, junto con su compañera de investigación, la científica Patricia Ann Straat, determinaron en 1976 que los resultados no eran concluyentes. Y debido a que no se detectó materia orgánica por parte del Viking Molecular Analysis Experiment, la conclusión de la NASA desestimó el hallazgo de vida argumentando que se había tratado de una imitación de la misma, producto de una reacción química.

Pero recientemente la pareja de científicos han replanteado los hallazgos, intentando demostrar ahora que en la investigación de los años 70 se detectó por primera vez vida extraterrestre, y sugiriendo que este y un buen número de posteriores hallazgos de las últimas 4 décadas hacen que la existencia de vida en el Planeta Rojo pueda ser una realidad. Así lo explicó Levin a Scientific American:

¿Cuál es la evidencia contra la posibilidad de vida en Marte? El hecho sorprendente es que no hay ninguna. Además, los estudios de laboratorio han demostrado que algunos microorganismos terrestres podrían sobrevivir y crecer en Marte.

Dunas a lo lejos, y zanjas escavadas por la VL-1 para las muestras de suelo (Wikimedia Commons).

En todo caso, sea verdad o no lo que dice el científico, y pese a que la insuficiente evidencia contraria no se puede tomar como prueba de que existe efectivamente vida en Marte, Levin está en lo cierto al afirmar que no hay que descartar la posibilidad. El experto también sugiere que la NASA debería llevar a cabo una investigación como LR de nuevo:

La NASA ya ha anunciado que su módulo de aterrizaje de Marte 2020 no contendrá una prueba de detección de vida. De acuerdo con un protocolo científico bien establecido, creo que se debe hacer un esfuerzo para poner los experimentos de detección de vida en la próxima misión de Marte posible. Yo y mi coexperimentadora hemos propuesto formal e informalmente que el experimento LR, enmendado con la capacidad de detectar el metabolismo quiral, sea enviado a Marte para confirmar la existencia de vida: las reacciones químicas no biológicas no distinguen entre “moléculas orgánicas zurdas y diestras”, pero todos los seres vivos lo hacen.

Y termina el científico afirmando en el artículo:

Un jurado tan objetivo podría concluir, como lo hice yo, que el Viking LR encontró vida.

Vía Grandes Medios

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here