La edición 39 de la Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil (Filij) concluyó la noche del lunes tras 11 días de actividades en el Centro Nacional de las Artes (Cenart), complejo cultural al que regresó luego de tres años.

Con Corea como país invitado, el programa que se desarrolló del 8 al 18 de noviembre incluyó 682 talleres para niños, 110 para la nueva infancia, 13 conferencias magistrales, 53 actos artísticos, como conciertos, cuentacuentos, funciones de danza y teatro; además de la oferta editorial de 911 sellos que mostraron 44 mil 358 títulos.

‘‘Estamos dilatados de alegría; la finalidad principal fue fomentar la lectura entre los pequeños y al mismo tiempo contagiarla a sus padres. Hemos cumplido nuestro cometido y con toda certeza puedo asegurar que este encuentro, inscrito en el aniversario 25 del Cenart, representa un gran puente entre los libros y los lectores”, explicó a La Jornada Marilina Barona del Valle, directora general de Publicaciones de la Secretaría de Cultura federal.

‘‘Por el momento –añadió– no tenemos una cifra oficial de asistentes; sin embargo, puedo mencionar que rebasa por mucho 150 mil. Otro tema importante es que invertimos poco más de 20 millones (casi la mitad del presupuesto de 2018) incluida la organización de la Filij en Mérida, la cual se efectuó del 2 al 10 de noviembre.”

En 2015 se reportó una afluencia de 400 mil visitantes en el Cenart; posteriormente la feria cambió de sede tres años consecutivos (de 2016 a 2018) al Parque Bicentenario, en Azcapotzalco, donde hasta hace un año acudieron más de 500 mil personas.

Alicia Espinosa de los Monteros, presidenta del comité de libros infantiles y juveniles de la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana (Caniem), precisó que el organismo hace una revisión continua con expositores para elaborar un informe final de ventas y ganancias.

‘‘Posiblemente las cifras oficiales las difundiremos en próximos días, debido a la gran cantidad de personas que acudieron este largo fin de semana, que se extendió por el puente del día de la Revolución Mexicana.

‘‘Hasta 2015 tuvimos una cúspide de ventas con ganancias de 19 millones 643 mil pesos en el Cenart. De 2016 a 2018 la cifra cayó considerablemente, pues la venta de ejemplares del año pasado ascendió a 11 millones 962 mil pesos en Azcapotzalco.”

Intensa jornada final del encuentro editorial

En la jornada final de la Filij hubo un constante flujo de personas que llegaban al complejo cultural ubicado en Río Churubusco y Calzada de Tlalpan, colonia Country Club, donde cientos de niños y jóvenes ocuparon a las áreas verdes para deleitarse con los recitales, o bien comprar libros, tomar talleres o disfrutar un día de esparcimiento.

El programa concluyó con la lectura dramatizada de El Hobbit, de la Sociedad Tolkiendili de México.

En la Plaza de las Artes y el aula magna se presentaron varios ejemplares, como Sirena y punto, de Sergio Andricaín; Tralalario, de Juan Gedovius; Los tentáculos de Blef, tristeza, de Eva Clemente y Teresa Arias, así como Nosotras/Nosotros, de Ana Romero y Valeria Gallo.

Las zonas aledañas a las carpas de libros parecían vialidades del Centro Histórico: ‘‘abarrotadas”; sin embargo, no todos los asistentes encontraron ofertas atractivas:

‘‘Desde hace 25 o 30 años vengo a la Filij. Siempre me gustó más venir al Cenart por las áreas verdes y espacios de entretenimiento. Aunque he comprado varios libros para mis hijos, no hay ningún descuento que valga la pena; son los mismos de las librerías”, sostuvo Eva Román, de 37 años.

Eduardo Morales, coordinador de la librería Porrúa, apuntó: ‘‘La primera semana tuvimos muy pocas ventas, fue hasta el viernes por la tarde que se incrementaron. Faltó difusión de los organizadores; he platicado con expositores de otras editoriales y llegamos a la conclusión de que es un gran avance regresar al Cenart, pero sin espectaculares, anuncios en radio, televisión o prensa; fue un retroceso”.

Finalmente, a las 18 horas, Paco Ignacio Taibo II, titular del Fondo de Cultura Económica; Marilina Barona del Valle y Rafael Morcilla, representante de la Filij en Yucatán, presidieron la clausura.

‘‘Para los emisarios del pasado esta feria no se podía hacer, pero se logró y con muchas virtudes. Leer abre la puerta a la esperanza de que México puede ser diferente. Consolidamos otra Filij en Yucatán y en 2020 serán tres ferias porque añadiremos otra ciudad del norte del país. Así es la Cuarta Transformación”, refirió Taibo II.

Vía La Jornada

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