Evidencia documental hallada por La Jornada revela que el cuadro identificado por la Presidencia de la República como Vendimia de flores, cuya autoría es atribuida a Diego Rivera y que forma parte del acervo de la Residencia Soledad Orozco, es auténtico.

El lienzo es, ni más ni menos, uno de los que aparecen en la película La casa chica, dirigida por Roberto Gavaldón en 1949, protagonizada por Dolores del Río.

En una de las escenas de esa cinta, la actriz recorre en el Palacio de Bellas Artes la exposición Homenaje nacional a Diego Rivera: 50 años de labor artística y se detiene unos segundos a contemplar Vendimia de flores.

Además, existe una foto fija del largometraje, en la que Dolores del Río posa frente a ese cuadro, incluida en el libro biográfico de la actriz que el investigador David Ramón preparó en 1997, publicado por Editorial Clío.

La imagen pertenece al archivo personal de quien fuera una de las grandes estrellas de la Época de Oro del cine mexicano, confirma el biógrafo de la actriz en entrevista con este diario, y explica que la escena se filmó el último día de la exposición de Rivera; cerraron el Palacio para todo el equipo de producción de Gavaldón. Sin duda, el momento en el que Dolores se detiene ante el cuadro es un guiño a su gran amigo Diego, quien la retrató en esa pintura como una vendedora de flores.

La muestra dedicada a Rivera, que reunió casi mil 200 obras del artista, fue preparada por Fernando Gamboa (1909-1990), en cuyo archivo también existe una foto en la que se aprecia Vendimia de flores. Esa imagen formó parte de una exposición dedicada al museógrafo en 2004, la cual se presentó en la Casa Estudio Diego Rivera y Frida Kahlo de Altavista.

El 25 de febrero se publicó en estas páginas que entre los miles de objetos de lujo y obras de arte que resguarda el palacete versallesco que mantiene el gobierno federal en La Herradura, Huixquilucan, estado de México, se hallaba un valioso lienzo atribuido a Rivera.

Si bien la información obtenida por La Jornada mediante la Plataforma Nacional de Transparencia indica que la pieza está valuada en dólares, Presidencia de la República confirmó que se trata de un error y que la cifra en la que se cotiza el cuadro es de 31 millones 551 mil 200 pesos.

La Jornada mostró una imagen de la obra a cuatro expertos en Diego Rivera, obtenida de un video que circula en Internet de una investigación periodística hecha hace una década. Coincidieron en que se trataría de una obra falsa, pues resulta extraña su manufactura, la paleta no corresponde, no está en los catálogos, es demasiado comercial, no puede valer eso, argumentaron.

Ahora les ha sorprendido el material que proporcionó David Ramón, biógrafo de Dolores de Río: la foto donde ella posa frente al enorme cuadro que, no obstante, tiene también una errata, está fechada en 1948, un año antes de que se comenzara a filmar La casa chica.

Dolores del Río nunca habló de ese cuadro

Luego de una búsqueda exhaustiva en el Catálogo General de Obra de Caballete de Rivera (libro que se encuentra en el acervo de la biblioteca del Museo Nacional de Arte), La Jornada encontró que Vendimia de flores aparece con otro nombre y otro año.

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▲ En la imagen, foto fija del largometraje La casa chica, donde se observa a la actriz Dolores del Río posar frente al cuadro.Foto cortesía de David Ramón

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Catálogo General de Obra de Caballete de Rivera, donde aparece la pintura en una impresión de baja calidad con otro nombre y otra fecha de realización.Foto cortesía de David Ramón

En ese volumen, que coordinó Rafael Cruz Arvea en 1989 para el Centro Nacional de Investigación, Documentación e Información de Artes Plásticas (Cenidiap) del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, se identifica a la obra como Mercado de flores y se le fecha 1951-1952. La imagen aparece en el rincón de una página y pasa inadvertida, es pequeña, en blanco y negro y de mala calidad.

“Resulta extraño que Dolores del Río nunca hablara de ese cuadro, cuando siempre presumía los otros dos que le hizo Diego. El primero, su favorito, es un retrato de 1938, en el que, por cierto, usó una blusa blanca que le prestó Frida Kahlo; esa obra se exhibe en el estudio de Altavista; el segundo es Vendedora de flores, de 1949, en el cual Rivera la pintó de memoria, ella no posó para él, esa obra nunca fue propiedad de Dolores, y ahora forma parte del acervo del Museo Reina Sofía de España”, comenta David Ramón.

Añade que lo más probable es que Manuel Ávila Camacho, que en ese momento era ya ex presidente, haya prestado Vendimia de flores para la exposición en el Palacio de Bellas Artes.

“Dolores llevaba una buena amistad con Ávila Camacho; incluso, cuando él invitó a México a Walt Disney, en 1942, la actriz fue la anfitriona en varias actividades. ¿Cuándo hizo el cuadro Diego? ¿Cuándo lo adquirió el presidente? Eso es algo que no sabemos, habrá que investigar, pero sí es un hecho que Vendimia de flores es auténtico”, concluye Ramón.

Para hacer una valoración responsable, comentó uno de los especialistas consultados, habría que ver el cuadro físicamente.

En mayo de 2018 el lienzo Los rivales, de Rivera, se vendió en una subasta en la casa Christie’s de Nueva York en 9.76 millones de dólares, una marca histórica para Diego, por tanto, los cuadros del muralista que se encuentran en México no pueden valer más que los que se comercian en el exterior.

El historiador y crítico de arte Justino Fernández escribió en 1950, a propósito de las obras incluidas en el homenaje nacional que se rindió a Diego Rivera en el Palacio de Bellas Artes, que no eran muchas las obras de caballete de primera categoría; (Diego) ha puesto la mayor parte de su energía y de su tiempo en su obra mural.

Cuando el ex presidente Felipe Calderón se llevó Vendimia de flores a Washington en enero de 2009 para la muestra Masterpieces of Mexican Art, que se presentó en el Instituto Cultural de México, donde se encontraría con el entonces presidente electo de Estados Unidos, Barack Obama, la numerosa comitiva que acompañó a los mandatarios apenas pudo apreciar la muestra entre empujones, aunque hay quienes afirman que Obama se detuvo algunos segundos frente a los cuadros de Diego, pues es admirador de la obra del mexicano.

Fueron pocos los asistentes que se percataron de que, en efecto, ahí estaba uno de los cuadros más difíciles de encontrar de Diego Rivera, como reportó la prensa española.

Vía La Jornada

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