Lo que parecía una conferencia de prensa convocada por la dirigencia estatal de la campaña del PRI en Yucatán para librar a Sahuí de acusaciones acabó siendo una confesión tácita por parte de las bases del priismo yucateco, quienes aceptaron que Mauricio Sahuí tiene un terreno de 93 hectáreas contraria a la postura de negación hecha por el candidato durante el debate.

La dirigencia priista dejó en entredicho la credibilidad de Mauricio Sahuí al asumir que sí existen los terrenos de Tixkokob a nombre del candidato, cuestionando además la actitud o mejor dicho, carómetro de los voceros con expresiones que no motivan en lo absoluto a la militancia del partido planteando lejanas las posibilidades de ganar la Gubernatura y un PRI en desesperación. 

Con un ánimo esperanzador, priistas yucatecos de las bases, confiesan sentirse optimistas que no todo está perdido en el PRI Yucatán, porque aún están a tiempo de ganar Senaduría, presidencias municipales y diputaciones locales, con lo que se garantiza la estabilidad del partido por unos cuantos años más.